Por fuera del conocimiento popular, existe un lado oculto, reservado sólo para ciertas élites, en las enseñanzas metafísicas del Cristianismo. El “exotérico, es decir, el que se brinda en iglesias, catecismos y desde los púlpitos, lo niega, como lo niegan, seguramente de buena fe, muchos sacerdotes “del llano” que por su ubicación, trayectoria o capacidad no forman parte de esas élites discretas dentro de las grandes jerarquías. Y otros lo negarán porque, desde siempre -y esto la Iglesia lo sabe más que nadie- “el Conocimiento es poder”, y más poder cuando está en manos de unos pocos.
Este lado interno, “esotérico” del Cristianismo consiste en claves históricas, en técnicas de manipulación colectiva e individual, en ejercicios personales para desarrollar aptitudes espirituales ajenas al común de los mortales. Y no sólo eso: técnicas y ejercicios que también tienen impacto evidente en los planos mundanos, pues si funcionan en las dimensiones etéreas de lo espiritual cuánto más significativo será su efecto en la dimensión densa. En buena medida, el poder -en todos los niveles- de la Iglesia (y sus miembros) puede explicarse por el manejo de estas técnicas.
De todo esto hablaremos y compartiremos en esta Clase Magistral. Que no se trata de especulaciones metafísicas sino de una prolongada y rigurosa investigación que Gustavo Fernández ha llevado a cabo a través de los años, contra chequeando sus hallazgos con referentes teológicos, recorriendo diversos países, recopilando antecedentes historiográficos varias veces centenarios y experimentando.













